China, tal vez por su aislamiento o por una tendencia natural al invento, es uno de los lugares que cuenta en su haber con
mayor cantidad de productos inventados. Algunos de ellos han tenido una papel clave en el desarrollo de nuestra civilización, y
han marcado la historia de la humanidad.

 

La pólvora

Los alquimistas chinos del siglo IX, en su búsqueda de elixires y medicinas descubrieron la pólvora. Esta sustancia,
compuesta por una mezcla de salitre, azufre y carbón vegetal en determinada proporción, se utilizó en un principio para crear
petardos y fuegos artificiales, y ahuyentar con ellos a los malos espíritus y fantasmas. Más adelante se aplicó al armamento y revolucionó la forma de luchar en las guerras.

 

El papel

La invención del papel se le atribuye a Cai Lun, un eunuco y consejero del emperador He de la dinastía Han, y data del año
105 d. de C. Aunque en esa fecha existían tipos primitivos de papel, el emperador le encargó un material más cómodo para
escribir, y Cai Lun perfeccionó la técnica creando un papel similar al actual. Para su fabricación se utilizaban desechos de
seda, cáñamo o algodón.

 

La brújula

Se trata de un instrumento de navegación que permite conocer las direcciones o rumbos. La primera referencia a un “buscador de direcciones” en China la encontramos en un libro escrito hacia el año 1040 (dinastía Song). Se trataba de una aguja imantada flotando en un recipiente con agua, de manera que indicaba el norte magnético. La brújula tal como la conocemos hoy en día, con una aguja que pivota encerrada en una caja sin líquido es un invento europeo posterior.