CAÑON

 

Pieza de artillería que permite batir blancos situados dentro de la vista directa del artillero. Para atacar blancos dentro del alcance de la pieza pero ocultos tras obstaculos naturales o defensas se emplea el obús. La velocidad de salida del proyectil de cañón es superior a la conseguida por un obús del mismo calibre. Normalmente se denomina cañón a las armas con calibre superior a 20-30 mm.

Actualmente la mayor parte de las piezas artilleras, excepto las de calibres más pequeños, son mixtas cañón-obús para poder actuar en ambos roles. Siguen siendo cañones puros modelos específicos como los que portan los carros de combate, los antitanque o antiaéreos y los montados en barcos de guerra.

Hasta finales del siglo XIX y parte del siglo XX era la boca de fuego de más adecuada disposición para obtener de la pólvora el esfuerzo máximo ó sea para imprimir la mayor velocidad a un proyectil de determinado peso.

 

BRUJULA

 

 Una brújula, es un instrumento que permite determinar la orientación con respecto a la superficie terrestre, a través de una aguja que indica la dirección del norte magnético; generalmente consiste en un recipiente con tapa transparente, en cuyo interior una aguja imantada, montada sobre un eje o flotando en un medio acuoso (como el keroseno, para mayor estabilidad en la indicación), señala este norte magnético.

Con respecto a la historia de la brújula, se cree que sus orígenes datan del 2.500 antes del nacimiento de Cristo. Es más, en toda Asia, era ampliamente utilizada, para el siglo III, luego de Cristo.

La brújula desarrollada por los chinos, estaba compuesta por un trocito de caña. En la cual se insertaba una aguja magnetizada, la cual a su vez, se hacía flotar en el agua. Con este sencillo procedimiento, se podía conocer el norte magnético. El magnetismo era conocido y utilizado por aquellas culturas.

Asimismo, para el siglo XII, ya existía un tipo de brújula bastante rudimentaria, pero brújula al fin y al cabo, en Europa. De igual manera, los árabes se interesaron en esta idea y la llevaron consigo hacia el oriente.

 

 POLVORA

 La pólvora, es un polvo explosivo utilizado en balística, en particular pólvora negra, una mezcla explosiva de un 75% de nitrato potásico, un 15% de carbón y un 10% de azufre aproximadamente. La pólvora fue el primer explosivo conocido; su fórmula aparece ya en el siglo XIII, en los escritos del monje inglés Roger Bacon, aunque parece haber sido descubierta por los chinos, que la utilizaron con anterioridad en la fabricación de fuegos artificiales. Es probable que la pólvora se introdujera en Europa procedente del Oriente Próximo. Berthold Schwarz, un monje alemán, a comienzos del siglo XIV, puede haber sido el primero en utilizar la pólvora para impulsar un proyectil. Sean cuales sean los datos precisos y las identidades de sus descubridores y primeros usuarios, lo cierto es que la pólvora se fabricaba en Inglaterra en 1334 y que en 1340 Alemania contaba con instalaciones para su fabricación. El primer intento de utilización de la pólvora para minar los muros de las fortificaciones se llevó a cabo durante el sitio de Pisa en 1403.

En la segunda mitad del siglo XVI, la fabricación de pólvora en la mayoría de los países era un monopolio del Estado, que reglamentó su uso a comienzos del siglo XVII. Fue el único explosivo conocido hasta el descubrimiento del denominado oro fulminante, un poderoso explosivo utilizado por primera vez en 1628 durante las contiendas bélicas que se desarrollaron en el continente europeo.

  

CASTILLO







Castillo (del latín castellum, diminutivo de castrum) es, según definición del Diccionario de la RAE, un «lugar fuerte, cercado de murallas, baluartes, fosos y otras fortificaciones». Existe toda una serie de edificaciones militares que guardan analogías con el castillo, como el alcázar, la torre, el torreón, la atalaya, el fuerte, el palacio fortificado, la ciudadela o la alcazaba, lo que hace que no siempre sea fácil asegurar si se trata o no de un castillo propiamente dicho. Se tiene normalmente por tal el conjunto formado por un recinto amurallado que encierra un patio de armas, en torno del cual se sitúan una serie de dependencias y que dispone por lo menos de una torre habitable.oriente.

Antecedentes

Ya desde el Neolítico (entre el 8500 a. C. 2500 a. C.), la población construyó castros y fortificaciones en colinas para defenderse. Muchas de ellas, construidas de barro (tapial) han llegado hasta nuestros días, junto con la evidencia del uso de empalizadas y fosos. Posteriormente se fueron construyendo en piedra o en ladrillos de barro o adobe según la disponibilidad de materiales o las necesidades defensivas. Los romanos encontraron enemigos que se defendían en colinas fortificadas que llamaron oppidum. Aunque primitivas, eran efectivas y requerían del uso de armas y otras técnicas de asedio para superar las defensas, como por ejemplo en la batalla de Alesia.

Las propias fortificaciones romanas, los castrum, iban de simples obras provisionales levantadas sobre el terreno por los ejércitos en campaña, hasta construcciones permanentes en piedra, como el Muro de Adriano en Inglaterra o los Limes en Alemania. Los fuertes romanos se construían con planta rectangular y torreones con esquinas redondeadas. El arquitecto romano Marco Vitrubio fue el primero en señalar la triple ventaja de las torres redondas: más eficiente uso de la piedra, una mejor defensa contra los arietes (al trabajar la muralla a compresión) y mejor campo de tiro. Hasta el siglo XIII estas ventajas no se redescubrieron en la Europa del norte, llevadas desde la España musulmana, que mantuvo la tradición desde mucho antes.

Los primeros castillos

Entre los siglos VIII y XV, su origen es más antiguo y tienen precedentes en la arquitectura militar de la Grecia clásica. En la Alta Edad Media se utilizaba como cerco defensivo una mera empalizada de madera, pero la evolución del armamento y de las técnicas militares hicieron inservible este procedimiento; más adelante, se confió en la solidez de las construcciones en piedra y en la altura de los muros que con este material podía alcanzarse.

Aunque los castillos proliferaron durante la Edad Media, el castillo no sólo cumplía funciones puramente castrenses, sino que servía también de residencia a los señores de la nobleza y a los propios reyes, llegando con el tiempo a ser un auténtico palacio fortificado. Si bien podía estar enclavado en los núcleos urbanos, lo común es que se situase en lugares estratégicos, normalmente en puntos elevados y próximos a un curso de agua para su abastecimiento, desde donde pudiera organizarse la propia defensa y la de las villas que de él dependían.

A partir del siglo XVI, con el ocaso del feudalismo y la consolidación de las monarquías absolutistas, la nobleza propietaria de los castillos los fue abandonando a cambio de mansiones palaciegas en la corte. Por este motivo, y porque quedaron obsoletos en su función militar, los castillos perdieron todo interés y decayeron hasta la actual ruina de la mayor parte de todos ellos.

Elementos del castillo

En la arquitectura castelar pueden señalarse los siguientes componentes como esenciales y característicos:

La cerca

Todo el recinto va cercado de una alta y gruesa muralla, generalmente transitable por el adarve, un camino que la recorre en su parte superior. De trecho en trecho, se intercalan en la muralla cubos o torreones que permiten diversificar los ángulos de tiro y defender mejor las cortinas. Todos los lienzos suelen estar rematados por almenas para la protección de los defensores. También es habitual disponer de matacanes y garitas voladas para mejorar las condiciones de tiro sobre los asaltantes. Al pie de la muralla y rodeándola por el exterior se abre a veces un foso para impedir la aproximación del enemigo; se salva con puentes levadizos. Puede haber más de un anillo defensivo amurallado.

La torre del homenaje

Es la torre principal, la que sirve de residencia del señor y cumple con las funciones más destacadas del castillo, albergando las estancias principales y, en ocasiones, los almacenes de víveres. Se encuentra en la posición más abrigada en relación con un posible ataque exterior, de forma que si sucumbiese el resto de las defensas, esta torre proporcionase un último refugio.

Generalmente es más alta que el resto del conjunto, sus dimensiones pueden ser de hasta 40 metros. La torre del homenaje más alta en España es la del Castillo de los Sotomayor Zúñiga en Belalcázar (Córdoba).

 

El patio de armas

Constituye un espacio central que en algunos casos recuerda los claustros monásticos. En torno al patio se distribuyen determinadas estancias, como la capilla (cuando la hay), la sala de recepciones, las naves para acuartelamiento de la tropa, la armería, etc. La entrada al castillo se produce a través del patio de armas; desde él se accede al resto de las dependencias como pasillos de acceso a las mazmorras o incluso a pasadizos secretos de huida, que suelen estar reservados al señor.



                                                                                                                                             CARRO

 

 

 Es un vehículo de tracción animal de uno o dos ejes. Utilizado para transporte (sobre todo en la economía rural, incluso en nuestra época) y antiguamente para la guerra.
Los carros de gerramás conocidos fueron los del antigua egipto, de un solo eje montados por un auriga y un arquero. Aparecieron en el imperio nuevo por influencia de los hiscos. También destacó el carro de guerra en la India y en Persia. En este lugar fue donde probablemente se comenzó a colocar, como prolongación de los ejes, hojas afiladas o cortantes.

 Hubo carros similares a los anteriores en la Antigua Grecia y en la Antigua Roma, pero su utilidad bélica decayó, al afianzarse el modelo militar basado en formaciones de infantería. En la Roma fueron utilizados en carreras en el circo romano, su denominación variaba según el número de caballos: bigas, trigas y cuadrigas.

 

 ARMADURA

 

 

  

Las armaduras medievales fueron un elemento esencial para los caballeros de la edad media, resguardandoles ante los incidente que pudieran sufrir con espadas u otras armas.  Desde la edad antigua cuando el hombre tenia que enfrentarse a un combate cuerpo a cuerpo, intentaba protegerse de alguna forma, primero con pieles de animales, luego con cuero y por ultimo con los metales.

Podemos llamar armadura medieval al conjunto de piezas utilizadas para la defensa, realizadas con material de acero u otro tipo de metal. Que cubren todo el cuerpo de los caballeros de la baja Edad Media y principios de la Edad Moderna.

Las armaduras de los caballeros se solían usar en combates, torneos, y en enfrentamientos bélicos, por lo que las armaduras les ayudaban mucho en su defensa, intentando que les ocasionaran el menor daño posible.

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